1o de noviembre – Día de Todos los Santos

 

 

 

 

Plinio Corrêa de Oliveira
Santo del Día, 31 de octubre de 1970

El culto a Todos los Santos engloba el culto a todas las almas que están en el cielo, aunque sean almas no canonizadas, porque en algún sentido de la palabra, cualquier alma que esté en el cielo, que se haya salvado, es un alma santa. Ella está en la presencia de Dios, ve a Dios frente a frente y agrada a Dios completamente. Y, naturalmente, el número de personas que están en el cielo es un número incontable.

Con esto la Iglesia no tiene posibilidad, no sólo de rendir culto adecuadamente a todos los Santos que canonizó, sino que, sobre todo, [no tiene posibilidad] de rendir culto a un número enorme de almas que están en el cielo y a las cuales no puede rendir culto regular. Porque de hecho no se sabe si ellas se salvaron o no, pero [se espera] que gocen de la presencia de Dios.

Por todas estas almas nosotros tenemos razones para rezar, tenemos razones para pedir la protección de ellas. Pero hay, naturalmente, algunas almas que tienen con nosotros una relación especial y que, si bien que no nos hayan conocido en esta vida, ni nosotros las conozcamos, por esta relación que tienen con nosotros, evidentemente son intercesoras junto [a Dios por] nosotros, Vale la pena en este día uno recomendarse a estas almas.

¿Cuáles son estas almas? Antes que nada, las almas que pertenecieron a la misma familia espiritual que nosotros, o del género de las nuestras. ¡Cuánto cruzado murió luchando en Tierra Santa; cuánto cruzado murió luchando en España y en Portugal por la Reconquista: cuanto cruzado murió luchando por la subyugación de los pueblos paganos del norte de Europa!

Son almas hermanas de las nuestras, porque nosotros comprendemos, como ellas comprendieron, una luz especial, un esplendor que hay en poner la fuerza al servicio de la fe y en presentar el triunfo de la fe basado en un brazo fuerte, en un ánimo aguerrido, en una disposición de sacrificar la vida, de sacrificar todo para obtener la victoria de la Iglesia.

Las almas de los que murieron en la Vandé, las almas de los que murieron en la insurrección carlista, los sanfedistas que lucharon contra la Revolución en el sur de Nápoles, los zuavos pontificios que hace cien años luchaban heroicamente para impedir que los Estados Pontificios cayesen en las manos de los garibaldinos; los carlistas, los cristeros y cuántos otros, son almas hermanas de las nuestras. Ellos están en el cielo, rezan por nosotros especialmente. Como nosotros en el cielo, cuando allá estemos, vamos a combatir y rezar especialmente por aquellos que combatieron a la Revolución en la tierra.

Don Vital María Gonzalvez de Olivera, glorioso antecesor de un infeliz Don Helder Cámara en la sede de Olinda y Recite, es un alma que luchó contra la Masonería, es un alma hermana de la nuestra; Monseñor Delassus, que escribió “La Conjuration Anti-Chretiène”. ¡Cuántos hombres pasaron toda la vida luchando, por amor a Dios, contra la masonería y fueron perseguidos, u oprimidos, arrazados, a veces asesinados: todos ellos son almas hermanas de las nuestras. El cielo está lleno de almas así, hermanas de las nuestras, y nosotros nos debemos dirigir a ellas especialmente. (…)

Todas éstas son almas a las que hoy, el día de Todos los Santos, rendimos culto.

Son almas que están en el cielo; a ellas nosotros nos debemos confiar. todo esto son las oraciones [con las cuales] nosotros debemos recurrir en esta ocasión. Debemos, entonces, pedir, en el día de Todos los Santos, que estas almas celen por nosotros y nos lleven al cielo.

Santa Teresita del Niño Jesús rendía un culto muy lindo a los hermanos de ella muertos bautizados, pero antes del uso de razón. Ella decía que eran los santos de la familia de ella: la familia de ella produciría una santa mucho mayor que todo esto, pero eran santos de la familia de ella.

Todos nosotros tenemos en nuestras familias personas que murieron así, en edad prematura, y que realmente tienen esta gracia: son bautizados y van directamente al cielo sin haber sufrido.

A todos estos debemos rezar, y rezar mucho: son los santos a quienes hoy la Iglesia rinde culto.

Fuente: pliniocorreadeoliveira.info

Convide a sus parientes y conocidos a que acompañen este blog Familia Uruguaya Cristiana. Envíeles el link del blog: http://familiauruguayacristiana.com.uy

Contáctenos
 

Haga su comentario