Consecuencias (NEFASTAS) del “DIÁLOGO” PEQUÍN-VATICANO: en Xinjiang DESTRUYEN CRUCES, torres e imágenes

 

El “diálogo” entre la diplomacia vaticana y el régimen comunista chino (Ostpolitik), ya está produciendo malos resultados, aún antes de ser oficialmente anunciado.

Agentes del gobierno arrancaron de la pobre pero digna iglesia de Yining, en Xinjiang, las cruces de las cúpulas de las torres y del tímpano. Destruyeron con furor iconoclasta los adornos externos y suprimieron el Vía Crucis del interior del templo, según escribió el Padre Bernardo Cervellera, en AsiaNews, del Pontificio Instituto de las Misiones exteriores.

El mismo atentado fue practicado contra las iglesias de Manas y Hutubi.

Para el Partico Comunista Chino, ahora en abierta confluencia con la diplomacia vaticana, la cruz representa “una infiltración religiosa proveniente del exterior”.

“Es una nueva Revolución Cultural“, es el comentario generalizado en las redes sociales viendo la fotografía de la iglesia de Yining (Xinjiang) despojada violentamente de sus cruces e imágenes de santos que adornaban la parte superior, además de los relieves y pinturas que ornamentaban la fachada.

El color, el movimiento y la levedad de las cúpulas y de las decoraciones en los muros exteriores, de las cruces coronando el edificio eran fruto de una fe naciente con fervor en una región central de la Asia enfervorizada por el Espíritu Santo.

Todo fue destruido por orden del gobierno, ejecutada entre el 27 y 28 de febrero (2018) pocas semanas después del encuentro de las delegaciones china y vaticana que preparan un “histórico acuerdo” para el nombramiento de los obispos en la Iglesia Católica por el régimen anticristiano.

Yining se encuentra en el oeste, a 700 km de la principal ciudad de Xinjiang, Urumqi, y tiene una comunidad católica de algunas centenas de fieles.

En la feroz Revolución Cultural entre 1966 y 1976, los Guardias Rojos conducidos por Mao Tsé Tung y la tristemente célebre “Banda de los Cuatro” destruyeron iglesias, como también templos y pagodas de religiones diversas, libros de oración, estatuas, pinturas y todo lo que pudiese recordar a Dios y sus santos.

Hoy, análoga “Revolución Cultural” está siendo hecha bajo el slogan de “achinesar”.

Eso implica – según explicó el presidente Xi Jinping hace tres años, y fue ratificado en el XIX Congreso del Partido Comunista, en octubre de 2017 – en la obligatoriedad de adherir y desarrollar las teorías religiosas, pero con características chinas“,

1) aplicando el principio de la “independencia” (léase ruptura con el Papa de Roma);

2) adaptando la religión a la sociedad socialista (léase transformarla en una fuerza comunista) y

3) resistiendo a las “infiltraciones religiosas provenientes del exterior (léase prohibiendo los misioneros y órdenes religiosas)”.

El Crucifijo, símbolo de la Redención cayó en la categoría “infiltración religiosa proveniente del exterior”, y fue arrancado con satánico impulso de la iglesia de Yining.

Y no sólo los dos mayores que coronaban las cúpulas, sino también las cruces del cementerio anexo, de dentro del edificio sagrado, incluyendo el Vía Crucis y las decoraciones con forma de cruz en los bancos.

Antes de la Navidad de 2017, el furor “dialogante” arrancó todas las cruces de la iglesia de Manas y, según informaciones verbales de la iglesia de Hutubi.

Los tiempos de la persecución y de los martirios de la Revolución Cultural fueron renovados con la misma prohibición de rezar, inclusive privadamente en los propios hogares.

La policía amenazó a los ciudadanos de que, en el caso de que encuentre dos personas rezando juntas en su casa, va a arrestarlas y obligarlas a pasar por una “reeducación”, que implica reclusión en un campo de concentración.

Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, regresando recientemente de China elogiódiálogamente” el régimen perseguidor como modelo de aplicación de la doctrina social de la Iglesia. La declaración dejó estupefactos a las personas que tienen un resto de lógica en todo el mundo.

Las nuevas normas anticristianas válidas desde el día primero de febrero de 2018 sólo permiten actos de culto en la iglesia, en los horarios fijados por el despótico gobierno.

Un acto piadoso en cualquier otro lugar es tenido como hecho en “lugar ilegal” y sujeto a prisión, multas, y hasta la expropiación del edificio, agregó el Padre Cervellera.

Hasta las moradas privadas son “lugar ilegal de culto“. En las residencias particulares quedó prohibida toda conversación religiosa u oración, bajo pena de arresto. Los fieles sólo pueden rezar en la iglesia, y los domingos.

En la puerta de todas las iglesias deber ser legible un anuncio que prohíba la entrada “a menores de 18 años“, porque niños y jóvenes están prohibidos de participar en los ritos religiosos, y como consecuencia no pueden recibir catequesis, instrucción religiosa ni preparación para recibir los sacramentos.

Sólo podrán quedar abiertas las iglesias registradas oficialmente en la burocracia marxista.

La “chinización” pone al Partido Cuminista Chino como “guía activo” de las religiones, bajo el liderazgo supremo del presidente Xi Jingping que acaba de ser aprobado como comandante por vida del país.

De él y de sus amigos vaticanos dependerá la construcción y la destrucción de cualquier construcción religiosa cristiana.

El control despiadado y asfixiante se ejerce bajo el miedo. Los católicos chinos ya enfrentaron ese miedo asesino y lo vencieron. Pero esta vez es la diplomacia vaticana que se pone del lado de los verdugos.

En China hay un renacimiento religioso impresionante. Se calcula que más del 80% de la población tiene alguna religión y que por lo menos una quinta parte de los miembros del Partido Comunista practica alguna de ellas en secreto.

Incapaz de convencer al pueblo con las ideas comunistas, el régimen recurre al control y a la persecución. Esas medidas de fuerza, habiéndose demostrado insuficientes, ahora apela al apoyo de eclesiásticos romanos ligados de un modo o de otro a la “teología de la liberación“.

“Estoy muy triste de que el Vaticano se rebaje a pactos con este gobierno – dijo un fiel de Urumqi a AsiaNews. Actuando de esa manera, se convierte en cómplice de los que quieren nuestra aniquilación“.

Fuente: pesadelochines

Sugiera a otras personas que acompañen este blog Familia Uruguaya Cristiana. Envíeles el link del blog: http://familiauruguayacristiana.com.uy

Contáctenos

 

1 comment for “Consecuencias (NEFASTAS) del “DIÁLOGO” PEQUÍN-VATICANO: en Xinjiang DESTRUYEN CRUCES, torres e imágenes

  1. Costa Marques
    12 de marzo de 2018 at 22:05

    Quase inacreditável que o Vaticano esteja empenhado nesse acordo com os comunistas de Pequim e ao mesmo tempo destruição de igrejas, cruzes e simbolos religiosos. Porque razão quer o Vaticano submeter os catolicos verdadeiros chineses á Igreja Patriotica que é manobrada por Pequim? Nao se pode entender isso. CostaMarques

Haga su comentario