El mundo está cada vez más religioso

 

 

 

 

La laicización – un ateísmo disimulado – avanza en leyes, acuerdos internacionales, declaraciones de jefes de Estado y de máximos líderes religiosos un poco por todos lados.

Pero eso no refleja todas las tendencias que están cambiando a las personas.

Una visión más argumentada y compleja de las propensiones de la humanidad en su vida concreta está siendo corroborada por análisis científicos, sociológicos, psicológicos, reforzados por los resultados de consultas populares de la mayor relevancia, escribió Marita Carballo en el diario  La Nación, de Buenos Aires.

Ella es presidenta de Voices! y vicepresidenta del Comité Científico del World Values Survey.

Esa visión verifica que la religión no sólo no perdió vigencia, sino que crece, anunciando un futuro cada vez más vuelto hacia lo sobrenatural.

El siglo XIX creyó en las profecías sobre el desaparecimiento de la noción de Dios, sustituida por la euforia de los descubrimientos y de la globalización incipiente.

Pensadores laicos y/o ateos como Comte, Durkheim, Marx, Nietzsche e Weber reflejaban esa histórica mudanza social. Sin embargo, hoy sus libros están entre los menos comprados y leídos, llenos de moho en muchas bibliotecas.

Si los padres fundadores de las ciencias sociales laicas pudiesen resucitar, tal vez prefiriesen volver a sus tumbas, viendo la importancia que los jóvenes dan a la espiritualidad.

Jürgen Habermas y el sociólogo Peter L. Berger, entre otros, hablan de ese crecimiento.

Berger hasta desdice sus escritos anteriores e insiste en su principal mudanza intelectual;

“Veo que el mundo, con notables excepciones, es tan religioso como siempre fue, y en algunos lugares más que nunca“, escribió en 2001.

La era de la modernidad, de la globalización y de la intercomunicación planetaria minó la religiosidad, sobretodo en Europa Occidental.

Sin embargo, la prohibición de la religión abrió un vacío que las personas ahora quieren llenar. Entonces, procuran en Dios en la Santísima Virgen, en los ángeles y en los santos un refugio acogedor dentro de un mundo frío y devorador.

Según Marita Carballo, el World Values Survey y el último sondeo internacional de WIN/Voices! en 68 países de todos los continentes constataron que 62% de las personas se dicen religiosas, 75% creen en la existencia del alma, y 72% en Dios. Apenas 25% se dijeron no religiosas y 9% ateas.

El nivel educativo pesa. Los que pasaron menos por las máquinas educacionales ateisantes se sienten más religiosos, y viceversa.

Por eso, en Europa Occidental el ya miltisecular proceso de laicización inaugurado por la Revolución Francesa multiplicó los agnósticos y ateos.

Ahálogo efecto produjo la modernización da la Iglesia Católico en el perído postconciliar: los índices de assistencia a las iglesias, a los casamientos, vocaciones, bautizados, etc. cayeron vertifinosamente.

Hoy, apenas el 2% de los suecos y 25% de franceses se dicen religiosls.

Los países nórdicos superan el record de descrença en Dios. Con excepción de Italia, los que creen e Dios en las naciones europeas no superan el 50%

Pero en esta caída está incubado el contragolpe psico-sociológico.

Los Estados Unidos lideraron el desarrollo material y la globalización, pero actualmente la mayoría de los norteamericanos se dice religiosa y atribuya gran importancia a Dios en su vida.

Quien aspira a un cargo público debe ostentar su religión, aunqe no crea en ella.

El presidente Trump superó todos los records mandando bendiciones urbi et orbi al final de su discurso en Varsovia,cuando anunció su futura política internacional.

En Francia, multitudes llenan las Manifs pour tous en nombre de una tradición y de un pasado católico qu tal vez no hayan conocido. Y eso no es efecto de una predicación del clero o de movimnentoe eclesiásticos organidaso.

En América Latina, entre 8% y 9% de las personas se declaran religiosas en la mayoría de los países, entre 90% y 98% creen en Dios y en la existencia del alma.

Lo singular es que la pérdida de la fe en el continente no está ligada a la falta de formación escolar. Los píses sudamericanos más ricos y evolucionados son el ejemplo.

En Argentina, 78% se dicen religiosos y la Constitución nacional reconoce el catolicismo.

En Brasil, el cambio no puede ser más espectacular. La corrida de los candidatos presidenciales Dilma y Serra para exhibir su religiosidad con la intención de obreter votos fue una muestra clamorosa. A pesar de que un candidato ni supiese siquiera hacer correctamente el “Nombre del Padre …”

La mayor bancada del Congreso – articulada por las creencias evangélicas – y la derrocada de las izquierdas laicas son apenas algunos indicion más del cambio por la religión, que desde el punto de vista sociológico sólo puede ser calificada de colosal.

Cambio efectuado bajo la mirada impotente de una Conferencia Episcopal (CNBB) qua anda de brazos dacos con los campeones del ateísmo del PT  y de otros partidos de izquierda.

En África, en Oriente Madio y gran parte de Asia la religiosidad se mantiene alta, a pesar de maculada por innúmeras supersticiones.

En países como Tailandia, India, Bangladesh, Paquistán, Indoneria, Fiji, PapuNova Guinea, Nigeria, Gana, Costa de Marfis, Armenia y Filipinas, los porcentajes de los que dicen religiosos son casi 100%.

Fuente: luzesdeesperanca

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